Brittany Piestch, de 27 años, fue despedida de la empresa Cloudfare a principios de Enero, sumándose a las miles de salidas que se han producido en las empresas tecnológicas durante los últimos meses. La diferencia es que grabó la reunión en que dos ejecutivos de recursos humanos le comunicaron su despido. El video acumula millones de visitas en Tik Tok (@brittanypeachhh) y se suma a una 𝘁𝗲𝗻𝗱𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗰𝗿𝗲𝗰𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗿 𝗲𝗻 𝗿𝗲𝗱𝗲𝘀 𝘀𝗼𝗰𝗶𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗱𝗲 𝘀𝗲𝗿 𝗱𝗲𝘀𝘃𝗶𝗻𝗰𝘂𝗹𝗮𝗱𝗼, según este artículo de The Wall Street Journal. Quienes lo hacen buscan una manera de elaborar uno de los eventos laborales más fuertes emocionalmente o tratan de controlar la narrativa sobre las razones y el proceso de salida.
Así como hablar abiertamente de la muerte fue tabú en la cultura occidental durante siglos, hablar del despido lo ha sido en el mundo laboral, principalmente por el temor a ser estigmatizado. ¿Será esto el inicio de una nueva manera de relacionarnos con nuestra muerte organizacional? Después de todo, en las últimas décadas hemos entrado a una época de relaciones laborales mucho más dinámicas y transaccionales que lo que usualmente fueron, y sería bueno desdramatizar un evento que cada vez es más común.
Todo va a depender de cómo reaccionen los empleadores y las áreas de gestión de personas. Una alternativa sería actuar a la defensiva, con medidas como prohibiciones y castigos a quienes han comenzado a hablar públicamente de sus despidos. Ese camino difícilmente va a llevar a un cambio positivo y a lo que más se puede aspirar es a la contención de daños.
Una alternativa es tomar la gran cantidad de información de los videos y las reacciones a ellos para 𝗰𝗼𝗺𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗺𝗲𝗷𝗼𝗿 𝗹𝗮 𝗲𝘅𝗽𝗲𝗿𝗶𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗽𝗲𝗿𝘀𝗼𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗶𝗱𝗼, el significado que tiene para las nuevas generaciones y de esa forma alimentar nuestras prácticas de gestión. Ese camino puede llevar a las marcas empleadoras a un nuevo nivel y enriquecer las propuestas de valor en un touchpoint que ha resultado especialmente incómodo por mucho tiempo.
