2022 será el año en que muchas organizaciones encontrarán una nueva manera de trabajar. Idealmente, una que esté un paso adelante del paradigma de “al ojo del amo engorda la vaca”, y que incorpore aprendizajes de todos estos meses de trabajo a distancia. En su libro “Remote Work Revolution”, Tsedal Neeley nos recuerda que para tener éxito trabajando a distancia, un equipo debe constantemente monitorear cómo evolucionan objetivos, relaciones y productividad, generando relanzamientos periódicos que vinculen a los integrantes con un propósito y con acuerdos que los unen.
