El 𝟭% 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗳𝘂𝗲𝗿𝘇𝗮 𝗱𝗲 𝘁𝗿𝗮𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗱𝗲 𝗜𝘀𝗹𝗮𝗻𝗱𝗶𝗮 𝗿𝗲𝗱𝘂𝗷𝗼 𝘀𝘂 𝗷𝗼𝗿𝗻𝗮𝗱𝗮 entre 3 y 5 horas semanales, conviertiéndose en uno de los estudios formales más largos al respecto. Y más exitosos también. Todo indica, sin embargo, que la clave está en los detalles de la implementación; fomentar la flexibilidad tanto para empleados como trabajadores, entrenar para el buen uso del tiempo, y ayudar a identificar en el día a día las urgencias reales, son algunos de sus desafíos.
